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En este Blog no encontrarás vídeos de perros ni gatos. Ni tampoco la autora se regodeará describiendo los anocheceres inacabables de veranos fantásticos, ni la maravillosa paleta de colores de un atardecer de otoño. Tampoco te hablará de sus Hobbys, de los deportes que practica. No encontrarás ninguna receta de cocina. ¿ A quién podrá gustar este Blog entonces?, te preguntarás. Pues le gustará posiblemente al Soldadito de plomo al que le cambiaron el cuento. Su corazón y sus piernas se derriten poco a poco en la chimenea. La Bailarina ajena a todo sigue danzando al compas de aquella canción que un día bailaron juntos a pesar de estar tullido. Bastaría que alguien creyera en él para apagar ese infierno. El mientras se consume, sigue esperando.

12 Jul

Ahí estás tú

Publicado por MaLnaik

Tamara Lempicka

Tamara Lempicka

Ahí estás tú

 

La primera vez

que te miré,

lo hice como un conductor

contempla

las huellas que dejó

la lluvia de ayer

en  la luna delantera del coche.

 

Mientras espera

que  la luz del semáforo

cambie a su favor.

 

Luego,

No sabría explicar cómo ocurrió.

 

Lo cierto es que mi corazón

fué  sitiado por  un ejercito

de detalles.

 

Y  hablar de cada uno de ellos,

Sería poner  un caramelo usado

en boca ajena.

 

Simplemente puedo decir

que nos convertimos

en dos burbujas,

que de tanto prodigarse

en el roce

acabaron  derramándose,

como  agua

en el  lugar más insospechado.

 

Y  que el mañana

son tus dedos

acariciándome la espalda.

 

MaLnaik

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Acerca del blog

En este Blog no encontrarás vídeos de perros ni gatos. Ni tampoco la autora se regodeará describiendo los anocheceres inacabables de veranos fantásticos, ni la maravillosa paleta de colores de un atardecer de otoño. Tampoco te hablará de sus Hobbys, de los deportes que practica. No encontrarás ninguna receta de cocina. ¿ A quién podrá gustar este Blog entonces?, te preguntarás. Pues le gustará posiblemente al Soldadito de plomo al que le cambiaron el cuento. Su corazón y sus piernas se derriten poco a poco en la chimenea. La Bailarina ajena a todo sigue danzando al compas de aquella canción que un día bailaron juntos a pesar de estar tullido. Bastaría que alguien creyera en él para apagar ese infierno. El mientras se consume, sigue esperando.